26/10/13

Monsters University - Lecciones para encarar el miedo

A propósito de la película animada Monsters University, en la que un grupo de monstruos se entrenan para provocar miedo y pánico en las personas, pues de los gritos de estas obtienen energía que sostiene a la comunidad de monstruos (Mostropolis), quise escribir sobre el miedo humano, cómo entenderlo y cómo enfrentarlo, y quizá ayudar a alguien a enfrentar el propio, como a nuestro hijo.

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1/10/13

Los Imperdonables, a propósito de los rencores de largo plazo

Cuando una persona está resentida con alguien, suelo preguntarle ¿quién tiene el control sobre tu vida y tus emociones? mi hipótesis es que el control lo tiene la persona con quien estás resentido y es probable que ésta ni lo sepa, a pesar de que le estás regalando el mando de tus sentimientos y le has dado un poder que no pidió sobre ti. 

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26/7/13

Bests Friends Forever (BFF) o Mejores Amigas para Siempre (MAPS)


No es un matrimonio, pero hay un pacto de fidelidad, compromiso, exclusividad y hasta devoción.

No es un ejército, pero tiene jerarquías y sus miembros suelen uniformarse o estandarizarse de alguna manera.

No es una secta, pero suelen excluir o menospreciar a quienes no piensan o se parecen a ellas; es más, si una reta al líder, en la práctica desafía a todas.

No es la selección de algún deporte, pero muchas aspiran a ser parte y para ello ejecutan actos de riesgo o sumisión, o que las hagan elegibles.

No es un trauma, pero hay un sufrimiento luego del castigo del “hielo” por dar alguna señal de traición o dejar entrever la sospecha de ello; se vive en el estrés de evitar hacer o decir algo que pueda molestar a las a veces llamadas…

Bests Friends Forever (BFF) o MAPS

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La juventud acumulada de los abuelos o lo que los abuelos quieren decir a los padres de sus nietos

Sería interesante que si usted recibe la ayuda de un abuelo o abuela para la crianza de sus hijos, pueda darse un tiempo para preguntarle acerca de cómo se siente en su rol y las responsabilidades que se le otorgan. Pues si bien es abuelo de sus hijos, aún sigue siendo padre suyo, y los padres siempre tenemos algo que decirles a nuestros hijos. Trate de crear usted humildemente este espacio, uno siempre puede aprender y mejorar a través del consejo y opinión de los mayores de la familia.

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4/3/13

Y soy (un joven) rebelde


“Y soy rebelde cuando no sigo a los demás ... cuando te quiero hasta rabiar ... 
cuando no pienso igual que ayer ... cuando me juego hasta la piel... y es que quizá 
nadie me conoce bien” ...dice la canción 
"Y soy rebelde" de RBD.

¡Y es que quizá sea verdad que nadie lo conoce bien!


Este joven dócil en un momento, de pronto sorprende a sus padres con una rebeldía inusual, con nuevas actitudes, demandas, oposiciones, caprichos y tiranía, y mostrándose incómodo al tener que cumplir la reglas del mundo. Aunque parece un conflicto entre el joven y el mundo (pues “todo le molesta”), el tema central es un conflicto con sus padres. En realidad hallamos a un joven que se percibe asfixiado y limitado para crecer y castiga a sus padres con su rebeldía. Descontrolar, angustiar o sacar de sus casillas es 

una interesante recompensa para él, lo hace sentir que tiene más poder que ellos y que ya no mandan más en su vida.

El joven rebelde suele aparecer en familias cuyos padres son muy permisivos o, por el contrario, muy controladores. Ante el primer caso, el joven sostiene “si me dan todo, pueden darme más” y ante el segundo caso sostiene “díganme o pídanme algo, yo me opondré”. En una opción su rebeldía lo hace más demandante y en la otra, más opositor; siempre para castigar, sin darse cuenta que al invertir tanta energía en hacerlo, genera 

que sus padres manden aún más en su vida.

Este joven no está “loco”


Suele hallarse en medio de una familia atemorizada por resolver el problema de cómo equilibrar el crecimiento y la libertad. Algunos padres no están dispuestos a permitir que su hijo haga las cosas normales de los adolescentes, y si las hace, no se sienten cómodos, se angustian. Los padres socialmente angustiados producen hijos angustiados y es común que un joven así no sea aceptado por los pares y sea excluido, o en su defecto, sintonice con jóvenes en condiciones y características similares.


Debemos tener presente que ambos extremos son negativos. Si tratamos de protegerlo exageradamente del “mundo malo y peligroso”, podemos generar demasiado temor en el joven, desarrollando en él una inseguridad muy grande. Si por el contrario, ampliamos radicalmente sus libertades, podemos llevarlo a sentir una falta de soporte en su estructura familiar y con esto, la sensación de que no es alguien importante para nosotros. Los jóvenes necesitan contar con ciertos límites y reglas que les proporcionen seguridad para enfrentar el mundo y el difícil proceso de encontrar su propia identidad.


La adultez usted no va a poder aprenderla por él, pero, sí puede orientar su madurez


En conclusión, tras toda rebelión adolescente hay una fuerte angustia familiar. La rebelión adolescente no es más que la expresión de una energía que no está fluyendo en su cauce natural de desarrollo: el río de la adultez. La rebelión es un mensaje, y bajo ese mensaje hay varias preguntas por hacerse, entre otras: ¿Qué nos atemoriza en la familia acerca del crecimiento de este joven? Respondámonos esa pregunta antes de ver o tratar al joven como una persona con un “conflicto interno” que requiere terapia individual. 


Lo más “terapéutico” para un “joven rebelde” es facilitarle su proceso de crecimiento como persona en el marco de una familia (inquieta pero no angustiada) que lo ayude a disfrutar del mundo, pero con reglas. Es importante brindarle libertades supervisadas mientras va aprendiendo a ser adulto, ganando madurez y responsabilidad, incluso con el riesgo de que tenga que enfrentar situaciones críticas como las que quizá alguna vez nos tocó vivir a ustedes o a mí. Recordemos que, en su momento, esas situaciones nos hicieron crecer aceleradamente en corto tiempo.

22/8/12

Cómo los padres pueden demostrar a sus hijos que las tareas y la educación son importantes


La actitud que usted adopte respecto de las responsabilidades en general es un poderoso modelo para que él asuma las propias. Esta semana oía en la televisión a un maestro expresar su insatisfacción con el sistema educativo nacional, señalando que la escuela "no sirve para nada", desconociendo y negando las posibilidades que brinda la escuela como red social para el aprendizaje en la comunidad. Hay cosas que afinar, pero , constituye una de las fuentes más potentes para aprender la responsabilidad y la justicia, a través de los maestros y los múltiples vínculos que se generan en su interior, y que trascienden a la misma escuela en tiempo y geografía. Hacer un seguimiento de las tareas brinda a los niños y jóvenes el mensaje de que esto es importante para nosotros, más aún cuando ello no parece muy claro a la vista de ellos. Porque hablar "fuerte y serio" solo ayuda un poco en casos extremos, y conversar para que tome "conciencia"  en una misma proporción, aquí algunas acciones que pueden ayudar a hacer claro este mensaje en lo cotidiano:
1. Comience por hablar y sensibilizarlo sobre la situación, confíe en su hijo y su capacidad de mejorar, dele una oportunidad de encargarse de las cosas solo, no lo acose, pero de dicha conversación afloje un compromiso al menos, graficado en una acción muy puntual que realizará él para que las cosas mejoren, no va a pretender que las cosas mejoren si va a mantenerse haciendo lo mismo que antes. En ocasiones hay que ser directivo y proveerle de alguna idea. Ojalá él l e permita acompañarlo para verificar el que está alcanzando su compromiso. 
2. Enseñe a su hijo a darle un orden de prioridad a cada una de sus tareas y que las realice en ese orden. Es como tener un mapa antes de buscar el tesoro.
3. Establezca una hora para hacer las tareas.
4. Vigile que el lugar para hacer las tareas sea el adecuado (iluminado, ventilado, comodidad, etc.).
5. Elimine los distractores (computadora, Facebook, televisión y los juegos electrónicos). Suelen competir mucho con las tareas.
6. Asegúrese de que tenga sus materiales a la mano y que identifique los recursos necesarios.
7. Revise las tareas hechas y compárelas con la libreta donde fueron anotadas.
8. Infórmese acerca de las reglas del colegio sobre las tareas.
9. Esté alerta a las señales de frustración para buscar las razones, eso puede permitirle a usted dar las ayudas oportunas.
10. Informe al profesor sobre sus preocupaciones.
11. Si considera ayuda de algún profesor particular, que sea por un tiempo prudencial hasta que su hijo(a) se nivele. Este tipo de ayuda no puede eternizarse en aras de la independencia del estudiante.
12. Coordine en alguna medida los viajes con el calendario de evaluaciones y entrega de trabajos  previsto por el colegio.

17/8/12

la lucha diaria con las tareas escolares (2)

Continuando con el post anterior, aquí otros tips para solucionar problemas comunes relacionados a las tareas:

Pierde, ensucia o dobla fichas de trabajo u otros útiles escolares
1. Estimúlelo a llevar a casa todo lo que necesite para realizar la tarea, reconociendo su responsabilidad cuando cumpla con esto (haláguelo, felicítelo).
2. Proporciónele un lugar de estudio fijo, ordenado y provisto de todo lo necesario para trabajar.
3. Establezcan las reglas para el uso de su lugar de trabajo (no llevar alimentos, ordenarlo después de usarlo, etc.).
4. Observe cómo escribe (si se apoya en la mesa o en el cuaderno, si mueve constantemente el brazo) y enséñele la postura que debe adoptar al trabajar.
5. Recuérdele que, si se trata de fichas sueltas, debe llevarlas dentro de un fólder para que no se arruguen o maltraten.

No sabe o no recuerda qué tenía que hacer
1. Deje que lea las instrucciones de la tarea, no le solucione el problema inmediatamente, que se tome tiempo para volver a leer y entender (en silencio o en voz alta).

Comete muchos errores al resolver sus tareas
1. Asegúrese de que su horario de trabajo no inicie tan tarde, pues los errores podrían deberse al cansancio.
2. Deje a la mano diccionarios y otros libros de consulta que puedan ayudarle en sus labores.
3. Intente estar presente (no necesariamente parado a su costado) para resolver sus dudas.

No tiene los cuadernos al día
1. Dialogue y escuche sus razones para no estar al día. No pierda la calma, pregúntele qué clase tuvo, sobre qué hablaron y cuáles son las consecuencias de no estar al día.
2. Negocien o acuerden un sistema para que se comprometa a anotar las clases que ha tenido y a ponerse al día a más tardar en el fin de semana.

Ayudarlo en las tareas si es necesario
1. Aproveche los fines de semana para organizar y acordar en familia las acciones por realizar en torno a las tareas.
2. Ponga al tanto a la persona que está con su hijo sobre los acuerdos y reglas establecidos (horarios, opciones, etc.).
3. Aclare que la tarea es responsabilidad del alumno.
4. No le haga la tarea, ayúdelo si es necesario (absuelva preguntas, dé sugerencias, etc.).

La lucha diaria con las tareas escolares (1)

Tips para solucionar problemas comunes relacionados a las tareas

Se olvida de copiar las tareas en la “libreta”
1. Pregúntele qué clases ha tenido para que recuerde las tareas asignadas; no llame a sus compañeros para que le dicten la tarea.
2. Enséñele a afrontar el incumplimiento de tareas y sus consecuencias; no lo justifique.
3. Hable con él o ella, no le grite ni amenace y establezca nuevas formas de ayudarlo a no olvidar de anotar las tareas (que las copie al término de cada clase, que lea su libreta antes de la salida, etc.).
4. Póngale una meta "Copiar las tareas en la libreta todos los días", que ha de cumplir a lo largo de 15 días o un mes para observar sus logros. Deben crear juntos un cuadro grande y colocarlo en un lugar visible. Además, ambos deben revisarlo y acordar juntos el premio (una hora más de TV, un amigo se queda a dormir, etc.) o la sanción (no salir a jugar con los amigos del barrio, no ver un programa favorito, etc.).
5. Establezca con su hijo(a) que, si no ha copiado las tareas en su libreta de deberes o no tiene ninguna ese día, igual deberá emplear el tiempo asignado para hacer tareas repasando algún tema, releyendo o practicando más ejercicios.
6. Una técnica muy útil para los niños y que utilizamos constantemente en primaria consiste en pegar un sticker o un dibujo en su carpeta con un símbolo que signifique “copiar las tareas” (un lápiz por ejemplo). De esta manera se evita que el profesor sea quien le haga el recordatorio al alumno y se fomenta su autonomía.

Se demora demasiado o empieza muy tarde a hacer las tareas
1. Acuerde un horario fijo de tareas incluyendo pequeños descansos. Este horario deberá ser ubicado en un lugar visible.
2. Recopile datos, averigüe las razones de su demora, tal vez no entiende algo, o no sabe por dónde empezar. Plantéele: ¿Quién se perjudica? ¿Puedes solucionarlo?
3. Aconséjele empezar por los cursos que considere más difíciles.
4. Observe su lugar de trabajo, quizá haya muchos distractores en él o se ubica hacia la calle donde se escuchan muchos ruidos que distraen.

¿Por qué asignan tareas los profesores?


Porque las tareas le sirven a su hijo para:

1. Practicar el trabajo independiente.
2. Repasar lo aprendido en clase.
3. Prepararse para la siguiente clase.
4. Afianzar el empleo de diversos recursos: la biblioteca, los materiales de referencia y sitios en Internet, bajo una mirada selectiva (discriminando lo que es de utilidad y lo que es secundario).
5. Indagar con profundidad algunos puntos de interés sobre un tema que no se abordó plenamente en clase.
6. Aplicar habilidades que ha adquirido, pero a situaciones nuevas.
7. Estimular la autodisciplina y la responsabilidad (hacer las cosas a tiempo y con calidad).


"Si la tarea no contribuye a crear seres autónomos y a favorecer el aprendizaje de los educandos, entonces que desaparezca, porque está ayudando al aprendizaje de formas de corrupción". Patricia Ganem A.

20/6/12

¿Es o no es bullying?

Si bien el abuso sistemático entre escolares se ha dado desde que han existido escuelas, creo que su alta incidencia ahora se debe a la confluencia de algunos factores que se han exacerbado en nuestra cultura:

Causas

1) La creciente incapacidad de las personas para pensar o intuir cómo afecta su conducta a los otros; estamos más expuestos a oportunidades para insensibilizarnos o desensibilizarnos frente al dolor humano,
2) la constante duda acerca de nuestro valor personal y la constante comparación para verificar que valemos más que otros, con conclusiones angustiantes,
3) una sociedad con menos límites ante lo que se dice o hace a otros, con adultos, familias o instituciones flexibles frente a conductas ofensivas e irrespetuosas, en algunos casos alentándolas con el ejemplo o las prácticas, y
4) una tendencia a vivir como si intentáramos sobrevivir (haciendo cosas de tal manera que lo mejor sea para mí y lo menos bueno o lo peor sea para los otros), cuando lo que nos toca ahora es aprender a convivir.

Tal como sucede en las familias, en las sociedades los afectados iniciales y visibles de una dinámica enferma suelen ser los niños o jóvenes. El maltrato entre compañeros se está expresando en las escuelas de nuestra sociedad, pero creo que nuestros hijos no son más que los corderos que están asumiendo los síntomas de una dinámica social complicada, muy diferente a la que nosotros hemos vivido durante nuestra propia vida escolar. 

¿Cómo identificarlo? 

Aquí algunas ideas con datos derivados de las conversaciones con sus hijos en tutoría. ¿Qué es el maltrato entre compañeros o bullying? Veamos cuáles son las características del maltrato psicológico, verbal o físico producido entre escolares: 

• Es sistemático. Tiene que darse de manera continua o reiterada, no se trata de un incidente aislado, por ello hay que diferenciarlo del conflicto entre estudiantes, que surge en un momento y se soluciona en poco tiempo. 
• Busca dañar a propósito. Las agresiones no son casuales e intentan desde provocar soledad y miedo hasta lesiones físicas. 
• Es injusto y abusivo. Hay un desequilibrio de poder, ya sea por fuerza o tamaño, número de gente movilizada, inteligencia u otra habilidad (como la facilidad para insultar) que usa el agresor para someter a la víctima. 
• El agresor obtiene beneficios. Se siente orgulloso, gana aprecio de los espectadores, le otorga poder o le permite preservarlo delante del grupo. 
• Provoca sufrimiento sin consentimiento y con indefensión en la víctima. La víctima no pide ser maltratada, no pide sentirse como se siente, insegura, ansiosa, molesta, deprimida o desesperanzada. 
• El o los agresores justifican la agresión. Pretenden minimizar sus acciones a través de discursos como “todos lo hacen”, “no le afecta en verdad, es más, se ríe”, “él lo provoca”. 
• Se da con indiferencia o complicidad de otros. Los compañeros de alguna manera participan, desde aquel que da la espalda y dice “no es mi problema” o aquel que informa al agresor de las cosas que hace la víctima para que sea atacado, hasta aquel que agrede visiblemente o almacena información como un “cerebro” y que organiza las acciones de abuso. 
• Se da a espaldas de los adultos. Los chicos suelen cometer sus acciones de maltrato fuera de la vista de los maestros u ocultárselo a sus padres (ante quienes aparecen como víctimas), o crean las condiciones de chantaje a la víctima para que se retracte o mantenga silencio y así se perpetúe el maltrato.

¿Qué formas toma el maltrato entre compañeros? 

• Bloqueo o exclusión social (aislamiento o quiebre de la red de relaciones). Por ejemplo, instigar a los compañeros a dejarlo de lado o hacerse amigo de sus mejores amigos y hacer que no lo elijan para algo ni le permitan participar de alguna actividad. A través de estas actividades el agresor provoca sentimientos de soledad en su víctima. 
• Hostigamiento (desprecio o discriminación). Por ejemplo, ponerle apodos, ridiculizarlo, burlarse de sus intervenciones, insultarlo, imitarlo, hacer caricaturas de él. El agresor, al descalificar, afecta la autoestima de la víctima. 
• Manipulación (envenenar a los otros en contra de la víctima). Por ejemplo, levantar rumores negativos del compañero, exagerar negativamente las cosas que hace, minimizar sus logros, atribuirle cosas que no hizo (esconder cosas de otros en la mochila de la víctima), reunirse con otros para chismear expresamente de la víctima, todo ello en aras de crear una imagen que no la haga elegible socialmente. 
• Coacción (torcer la voluntad de la víctima). Por ejemplo, hacer que haga cosas en contra de sus principios, capacidad de disfrute o seguridad (obsequiar su lonchera o dar dinero al agresor, pegarle a otro por indicación del agresor quien prometió dejar de molestarlo si le obedecía, abstenerse de participar en una actividad por prohibición del agresor, etc.). Otra forma común de coacción es provocar a la víctima para que reaccione agresivamente, y luego el agresor se victimice delante de los adultos y exija sanción para el compañero. 
• Intimidación y amenazas (provocar miedo a través de actos físicos o psicológicos). Por ejemplo, esconder las cosas de la víctima que luego aparecen rotas o garabateadas, golpes, empujones, daños en general que se justifican ante los adultos como casualidades, advertirle que si se queja le va a ir peor o que van a “meterse con su familia” (aunque algunos ya lo hacen como parte del maltrato), etc. 
• Cyberbullying (atormentar, hostigar o humillar en la red o por medios electrónicos). Por ejemplo, hackear la cuenta de la víctima (de correo o Facebook) y enviar mensajes suplantándola, crear páginas en contra de la víctima, opinar o incitar a otros a opinar negativamente de la víctima en la red, etc. 

Nuestro colegio está pendiente de este fenómeno. Los profesores, el personal administrativo, el personal de mantenimiento y los choferes de las movilidades han sido capacitados para identificar y reportar sucesos que podrían estar relacionados con casos de maltrato escolar y así activar el proceso de intervención. El colegio luego de la corroboración necesaria tomará las medidas correctivas y formativas correspondientes. Los padres deben tomar con mucha serenidad un eventual reporte en el que se vieran involucrados sus hijos. Uno de los objetivos de este artículo es brindarles herramientas para que ustedes mismos puedan ver si el hecho reportado cumple con los requisitos para ser considerado maltrato escolar, pues lo más probable es que se trate solo de un conflicto entre compañeros. 

En los dos posts anteriores (“Mensajes vivientes” y “Envidia en la escuela”) escribí acerca de qué hacer para prevenir el bullying desde el hogar. Considero que este tema debe ser conversado una tarde con sus hijos. Creo además pertinente hablar sobre la capacidad de empatía, la autoestima y el asumir responsabilidad sobre sus actos (lo que hacen y dicen) como principales factores de protección frente al maltrato entre compañeros. Finalmente, les recordamos que, de diversas maneras, estamos comunicando a los alumnos el interés que tenemos en que nuestra escuela continúe siendo un lugar donde vengan a aprender con alegría, y que es fundamental que ellos también permitan a sus compañeros hacer lo mismo. 

Queremos ser un colegio en donde cada quien pueda brillar sin necesidad de apagar la luz de otro.